El destino tiene una forma curiosa de envolverte y de asomarse por sorpresa. Un hombre ve las cosas de forma diferente según el momento de su vida.
Un hombre cuenta sus historias tantas veces que al final él mismo se convierte en esas historias. Siguen viviendo cuando él ya no está. De esta forma, el hombre se hace inmortal.
Vamos como desconocidos que se conocen muy bien.
domingo, 10 de julio de 2011
Que nadie calle tu verdad.
sábado, 9 de julio de 2011
No hay nostalgia peor, que añorar lo que nunca jamás sucedió..